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Julio 13, 2009
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Comité Internacional de Expertos recomienda uso de hemoglobina A1C para diagnóstico de diabetes

La American Diabetes Association (ADA), la Internacional Diabetes Federation (IDF) y la European Association for the Study of Diabetes (EASD) se han coaligado para recomendar el uso de la prueba de hemoglobina A1C o hemoglobina glicosilada para el diagnóstico de diabetes.

Contexto

Las recomendaciones del Comité Internacional de Expertos se anunciaron al inicio de la reunión de la ADA y en publicación anticipada en Diabetes Care. Sin embargo, por el momento las recomendaciones del Comité no implican aval de las sociedades participantes.

Históricamente la determinación de la concentración de glucosa ha sido el medio diagnóstico de la diabetes.

La diabetes tipo 1 se caracteriza por un inicio agudo y sintomático con elevaciones extremas de la glucosa que, en conjunto en la mayoría de los casos hacen que el diagnóstico sea evidente, sin requerir niveles específicos de corte de la concentración de glucosa.

La diabetes tipo 2 tiene un comienzo gradual con elevación lenta de los niveles de glucosa; el diagnóstico requiere valores de referencia para distinguir las concentraciones patológicas.

Prácticamente todos los esquemas de diagnóstico y clasificación de la diabetes se han basado en los niveles séricos, plasmáticos o sanguíneos de glucosa en determinados momentos (ayunas, al azar o después de una sobrecarga metabólica como la prueba oral de tolerancia a la glucosa).

El National Diabetes Data Group (NDDG) promulgó en 1979 criterios diagnósticos  posteriormente acogidos por la Organización Mundial de la Salud que han sido objeto de modificaciones desde entonces.

En 1997 se introdujo el término “glucosa en ayunas alterada” (IFG o impaired fasting glucose) para distinguir el grupo con valores de glucosa plasmática en ayunas por encima del límite superior de la normalidad (110 mg/dL o 6.1 mmol/L) y por debajo del rango diabético (igual o mayor de 126 mg/dL o igual o mayor de 7.0 mmol/L).

La OMS agregó que en lo posible todo individuo con IFG debería ser sometido a prueba oral de tolerancia a la glucosa (OGTT) que permanecía como el “patrón de oro” diagnóstico.

Las recomendaciones de la OMS continúan vigentes. El Comité de Expertos redujo el límite inferior del rango de IFG de 110 a 100 mg/dL (5.6 mmol/L).

Decisión de adoptar como medio diagnóstico la prueba de HbA1c o hemoglobina glicosilada el mayor cambio en 30 años

Para fundamentar su recomendación el Comité de Expertos expresa que “si hiperglicemia suficiente para causar complicaciones específicas de la diabetes es la marca de la enfermedad, el sentido común dictaría que las determinaciones de laboratorio que capturen exposición glicémica de larga duración deberían ser un mejor marcador de la presencia y severidad de la enfermedad que mediciones aisladas de la concentración de glucosa”.

La hemoglobina glicosilada provee una visión del nivel promedio de glucosa en sangre durante los 2 o 3 meses precedentes. La variación de los valores de HbA1c es menor que la variación de los valores de glucosa plasmática en ayunas y la prueba de hemoglobina glicosilada ofrece ventajas técnicas.

La HbA1c es una molécula química más estable; la prueba no requiere estar en ayunas y elimina la necesidad de prueba oral de tolerancia a la glucosa. El nivel de HbA1c correlaciona más estrechamente con el riesgo de desarrollar retinopatía (Figura).

Figura. Puede observarse la relación entre el nivel A1C y Retinopatía proliferativa.

La prueba de la hemoglobina glicosilada ha alcanzado mejor estandarización y tiene menos inestabilidad preanalítica; básicamente no se afecta por perturbaciones agudas del nivel de glucosa (por ejemplo, por estrés o enfermedad) y en la actualidad se emplea como guía de manejo y para ajustar el tratamiento.

El Comité de Expertos ha determinado que para fines diagnósticos el nivel de corte es 6.5%.

El factor negativo más importante de la hemoglobina glicosilada es el costo que puede ser un factor limitante en los países pobres.

Papel de la prueba de Hemoglobina A1C en el diagnóstico de diabetes. Recomendaciones del Comité Internacional de Expertos

Para el diagnóstico de diabetes:

· La prueba de HbA1c es una medida precisa de los niveles glicémicos crónicos y correlaciona bien con el riesgo de complicaciones de diabetes
· La prueba de HbA1c tiene varias ventajas sobre las mediciones de laboratorio de glucosa
· Se debe diagnosticar diabetes cuando la HbA1c sea superior a 6.5%. El diagnóstico se debe confirmar con otra prueba de HbA1c. No se requiere confirmación en individuos sintomáticos con valores de glucosa plasmática de más de 200 mg/dL u 11.1% mmol/L
· Si no es posible realizar HbA1c son aceptables los métodos diagnósticos previos

Referencia:
Diabetes Care online
 edición de Julio, 2009

© EMSA-ILADIBA, Julio, 2009

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