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Diciembre 3, 2019
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Verdades y Mentiras de los Medios de Comunicación Frente al Vapeo ¿Nos Están Desinformando?

Seguimos en el debate entre los que están a favor del uso de cigarrillos eléctricos (CE) como estrategia de reducción de riesgo para pacientes adultos fumadores que desean dejar el cigarrillo o aquellos que no desean dejarlo, frente a los que consideran que el CE es una puerta de entrada para los jóvenes al hábito de fumar. Sin evidencia fuerte a favor ni tampoco en contra, vamos a aclarar algunos puntos que han aparecido en diferentes medios de comunicación y que en vez de aclarar el tema han generado mayor confusión entre los profesionales de la salud y el público general.

Cada una de las premisas a las que nos vamos a referir está soportada por referencias basadas en la evidencia de artículos que no recibieron patrocinio de la industria tabacalera y no tienen influencia de ella.

  • SEAN: Sistemas Electrónicos de Administración de Nicotina
  • CE: Cigarrillo Electrónico
  • TRN: Terapia de Reemplazo de Nicotina
  • SSSN: Sistemas Similares sin Nicotina
  • CDC: Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades

¿Son los cigarrillos electrónicos los causantes de la epidemia de enfermedad pulmonar que afecta a EE.UU. actualmente?

El artículo del El Tiempo “Estudio revela, finalmente, causas de la enfermedad mortal por vapeo” del 2 de octubre de 2019)

Actualmente hay más de 2290 casos y 47 muertes de enfermedad pulmonar asociada al vapeo en EE.UU. Aún la causa no ha sido identificada por la FDA y por los CDC y se continúa investigando la seguridad de los CE1. La mayoría de casos confirmados son pacientes que refieren utilizar THC (cannabinoide) en los CE y se encontraron niveles elevados de esta sustancia y de vitamina E en los productos1.

Frente a esta epidemia, la Public Health England (PHE= reiteró la tesis de disminución del riesgo que ratifica que los SEAN son mucho menos dañinos que los cigarrillos convencionales y útiles para la población tradicional en riesgo del tabaco. El director médico de British Lung Foundation, expone “…podría ser algo muy específico en un producto o gama de productos o dispositivos que vinculan estos casos; podría ser un producto de cigarrillo electrónico aparentemente ordinario que en realidad es tóxico, que está disponible en los EE. UU. y no en el Reino Unido. O podría estar relacionado con un patrón de comportamiento de uso de drogas ilícitas…” “No parece ser un problema en el Reino Unido, y tenemos muchas personas que usan cigarrillos electrónicos”. A diferencia de los EE. UU., la Agencia Reguladora de Medicamentos y Productos Sanitarios del Reino Unido, regula estrictamente la calidad y la seguridad de los CE2.

Según una revisión Cochrane, 2016, ninguno de los estudios incluidos (a corto y mediano plazo, hasta dos años), detectó eventos adversos graves posiblemente relacionados con el uso de los CE. Los efectos adversos más comúnmente reportados fueron irritación de la boca y la garganta3.

Por ahora, el informe de patología de la Clínica Mayo, habla de una neumonitis química SUGESTIVA por sustancias tóxicas inhaladas y describe los hallazgos patológicos encontrados, sin embargo también concluye que “se sigue sin descubrir la causa de lesión pulmonar asociada a vapeo” y no descarta por completo la neumonía lipoidea4. Por lo tanto, la afirmación del El Tiempo no solo no es cierta, sino que además confunde a la comunidad tanto general como científica, la causa de la enfermedad pulmonar aún se desconoce.

El director de los CDC sigue sosteniendo que: “Los cigarrillos electrónicos no son seguros para los jóvenes, adultos jóvenes, mujeres embarazadas o adultos que actualmente no usan productos de tabaco”1.


Hay varias sustancias peligrosas en los cigarrillos electrónicos

(Artículo El Tiempo “La evidencia que encontró el Minsalud para considerar nocivo el vapeo”,1 octubre, 2019)

En el artículo se hace referencia al documento guía (titulado ABECÉ) del Ministerio de Salud, basado en “investigaciones hechas en todo el mundo”. Dentro de este documento se habla de los riesgos de las sustancias que tienen los CE como el propilenglicol, “cuya inhalación a altas temperaturas puede producir irritación de ojos, garganta y afectación de las vías aéreas” y la glicerina, “que puede llevar al desarrollo de neumonía lipoide y otras formas de presentación de enfermedad pulmonar intersticial”.

En cuanto al propilenglicol, éste ha sido aprobado para su uso en alimentos, lo que no significa necesariamente que también sea seguro cuando se inhala. Solo se han realizado pocos estudios sobre los riesgos potenciales para la salud asociados con la inhalación de propilenglicol, pero ninguno de los estudios en los que se basa esta afirmación ha sido realizado utilizando CE. La revisión donde aparece esta afirmación es clara en decir: “según estos estudios, la inhalación de propilenglicol podría afectar las vías respiratorias. Por lo tanto, podemos suponer que el uso de cigarrillos electrónicos, que implica inhalar vapores de propilenglicol varias veces al día, puede causar irritaciones respiratorias”5.

En cuanto a la glicerina, el soporte científico se basa en un reporte de caso que apareció en la revista Chest sobre una neumonía lipoide causada por aceites a base de glicerina del aerosol de CE y en otro caso aislado reportado por Itoh M, et al6,7.

El artículo del El Tiempo también hace referencia a las partículas ultra finas, que “incrementan el riesgo de enfermedad coronaria, cáncer de pulmón y asma”; sustancias asociadas a cáncer, como “metales pesados, formaldehído, acetaldehído, butilaldehído, acroleína, acetona, y otras como benceno, tolueno, etilbenceno, xileno, hidrocarbonos y fenoles”. Varios estudios han demostrado, incluso el de la fuente de la referencia (German Cancer Research Center. Electronic Cigarettes — An Overview. Heidelberg; 2013) que el nivel de estas sustancias es mucho menor que el que tienen los cigarrillos convencionales. Un estudio cruzado del American Association for Cancer Research en el que se comparó la exposición sistémica a los tóxicos (10 metabolitos de ácido mercaptúrico compuestos orgánicos volátiles (COV) durante el consumo de cigarrillos convencionales, CE y en individuos abstinentes, demostró que las concentraciones de metabolitos de COV fueron más altas durante el tabaquismo en comparación con el vapeo, a excepción del metabolito de los agentes metilantes. Los metabolitos de acrilamida y benceno fueron mayores durante el vapeo en comparación con la abstención. La conclusión de los investigadores es que los CE exponen a los usuarios a niveles más bajos de COV tóxicos en comparación con fumar cigarrillos convencionales, lo que respalda su potencial de reducción de daños entre los fumadores. Sin embargo, algunos CE exponen a los usuarios a los COV como la acrilamida, el benceno y el óxido de propileno, y pueden presentar riesgos para la salud en los usuarios no fumadores. Los resultados de este estudio apoyan el concepto de evaluar el papel de los cigarrillos electrónicos con respecto al equilibrio entre su reducción potencial de daños para los fumadores adultos y el riesgo para los usuarios no fumadores8.


Los cigarrillos electrónicos deben ser dañinos por tener nicotina

Cuatro de cada 10 fumadores y exfumadores piensan erróneamente que la nicotina causa la mayor parte del cáncer relacionado con el consumo de tabaco, cuando la evidencia muestra que la nicotina en realidad conlleva un riesgo mínimo de daño a la salud. Aunque la nicotina es la razón por la cual las personas se vuelven adictas al tabaco, son los miles de otros químicos contenidos en el humo del cigarrillo los que causan casi todo el daño9-11.

El vapor del cigarrillo electrónico no contiene alquitrán ni monóxido de carbono, dos de los elementos más dañinos en el humo del tabaco. Contiene algunos químicos, como metales pesados, que también se encuentran en el humo del tabaco, pero a niveles mucho más bajos9-11.


Los cigarrillos electrónicos le dan al pulmón apariencia de “palomitas de maíz”

(Public Health Matters, PHE, Febrero, 2018)

Es cierto que algunos aromatizantes utilizados en los e-líquidos para proporcionar sabor a mantequilla contienen el químico diacetilo, que a niveles muy altos de exposición se ha asociado con la enfermedad pulmonar grave bronquiolitis obliterante. La presencia de diacetilo, no está en todos los e-líquidos, no es una sustancia indispensable para la fabricación de vaporizadores y en los líquidos donde se encuentra está en concentraciones de 1/250 respecto al humo del cigarrillo12.

Un estudio in vitro concluyó que el diacetilo y el 2,3-pentanodiol, deterioran la función ciliar en el epitelio de las vías respiratorias y probablemente contribuyen a los efectos adversos del CE en los pulmones. Sin embargo como los autores lo plantean, este estudio puede no reflejar la exposición humana real al CE13.

En el Reino Unido, el diacetilo está prohibido como ingrediente de los CE y los líquidos electrónicos.


¿Qué otras sustancias tóxicas hay en los cigarrillos electrónicos?

El controvertido estudio de Jensen et al. utilizó espectroscopía de resonancia magnética nuclear para evaluar los productos de degradación de los CE cuando el e-líquido se vaporiza a alta temperatura, sugirió que el uso de CE presenta un riesgo elevado de exposición al formaldehído. Sin embargo, varios expertos sostienen que esta metodología fue fundamentalmente defectuosa ya que los usuarios de cigarrillos electrónicos no calientan los líquidos electrónicos a temperaturas tan altas, porque hacerlo implica que el aerosol adquiriera un sabor desagradable. De igual manera, Farsalinos et al. realizaron un estudio similar y concluyeron que los altos niveles de aldehídos se producen solo en situaciones atípicas cuando el e-líquido se sobrecalienta. Esos investigadores concluyeron que los niveles de aldehídos producidos en condiciones normales de uso de los SEAN son insignificantes14.


¿Son todos los estudios a favor del uso del cigarrillo electrónico patrocinados o afiliados a la industria del tabaco?

(El Espectador, 7 octubre: Cigarrillos electrónicos: ¿qué dice la ciencia?)

Como se demuestra en esta síntesis toda la evidencia utilizada NO tiene ni afiliación con la industria tabacalera ni está patrocinada por ella. Son estudios serios realizados por varias de las sociedades más importantes en el mundo científico.

Además, en la carta de los 72 científicos expertos en cabeza del Dr. David B Abrams, sin conexiones con la industria tabacalera, le sugirió a la OMS a través de un comunicado, adoptar políticas innovadoras e incluir la reducción del daño del tabaco dentro de su iniciativa para disminuir las consecuencias relacionadas con el tabaquismo. En el comunicado subrayan que los usuarios que no pueden o deciden no dejar de usar nicotina tienen la opción de cambiar los productos de mayor riesgo (principalmente cigarrillos convencionales) a productos que, sin duda razonable, tienen un riesgo mucho menor, como los SEAN. Proponen regular los nuevos productos proporcional al riesgo. Esto ayudará a los adultos a dejar el tabaco de combustión y protegerá a los jóvenes15.


¿Son los cigarrillos electrónicos buenos para la salud?

(Artículo El Tiempo Verdades y mentiras sobre el vapeo y el cigarrillo electrónico, 2 septiembre, 2019)

Toca empezar diciendo que ningún tratamiento que se administre en el cuerpo va a ser saludable, ni un medicamento, ni un producto naturista, ni ninguna sustancia que se inhale que no sea oxígeno. En ningún momento se habla de que el “CE es bueno para la salud” ya que NO se puede considerar al cigarrillo electrónico libre de todo riesgo, sin embargo, es claro que es mucho menos dañino que fumar cigarrillo común (estrategia de reducción de daño):

  • El PHE y el Colegio Real de Médicos (Royal College of Physicians) ambos de Inglaterra, han estimado que los cigarrillos electrónicos son 95% menos riesgosos que los cigarrillos convencionales, sugiriendo una alternativa real para los adultos fumadores que buscan una opción con riesgo reducido para fumar9,10.
  • El US National Academies on Sciences, Engineering and Medicine (2018), en su estudio “Engineering and Medicine report on e- cigarettes”, concluyó que basados en la evidencia existente, los vaporizadores son mucho menos riesgosos en comparación con los cigarrillos convencionales16.
  • Mark Tyndall, exdirector ejecutivo del Centro de Control de Enfermedades de la University of British Columbia, afirma que los productos de vapeo han sido catalogados como: “la última intervención de reducción del daño” gracias a su “gran potencial para mejorar la salud, salvar vidas y reducir los costos de salud”17.

En el artículo del 22 de septiembre del El Espectador también se ponen en duda lo que dicen estas organizaciones: “La industria, sin embargo, argumenta que el vapeo es 95 % más seguro que el cigarrillo”, “Los cigarrillos electrónicos son tan dañinos como los cigarrillos normales, y cualquier reclamo es equivalente a la afirmación de que un ataque cardíaco es menos dañino que el cáncer”. No es la industria, es la evidencia sin vínculos con la industria tabacalera, que lo ratifica.


¿Los cigarrillos electrónicos son igual de adictivos que los cigarrillos convencionales? 

(Artículo El Tiempo Verdades y mentiras sobre el vapeo y el cigarrillo electrónico, 2 septiembre, 2019)

En lo concerniente a la adicción, resulta oportuno indicar que el consumo de nicotina genera dependencia según el método de entrega. En el caso puntual de los CE, la dependencia es menos intensa que con el tabaco. Los consumidores (vapeadores) que dejan de fumar gradualmente, también van disminuyendo progresivamente la concentración de nicotina, pasando de 18 mg/ml a 3 mg/ml e incluso a 0 mg/ml, en este caso empiezan a utilizar SSSN. Se estima que entre el 10 y 20% de la población que vapea lo hace sin nicotina.

Es cierto que los usuarios que utilizan CE que contiene nicotina pueden utilizar cartuchos mucho más fuertes con mayor concentración de esta sustancia. Sin embargo, varios países han regulado los límites de concentración de la nicotina hasta 20 mg/ml. Gracias a los resultados de un estudio de largo plazo llevado a cabo por Cancer Research UK, los exfumadores con uso a largo plazo solo de CE o TRN pueden lograr una ingesta de nicotina aproximadamente similar a la de los fumadores de cigarrillos solos, pero los resultados fueron variables18.


¿Cigarrillos electrónicos y vapeadores son lo mejor para dejar de fumar?

(Artículo El Tiempo Verdades y mentiras sobre el vapeo y el cigarrillo electrónico, 2 septiembre, 2019)

Es cierto que la FDA no ha reconocido a los cigarrillos electrónicos como dispositivos para dejar de fumar, sin embargo, sí hay evidencia (no vinculada a la industria tabacalera) que demuestra que logran una mayor abstinencia que la vareniclina y que las TRN:

  • En el estudio publicado en el New England Journal of Medicine, y realizado por la Universidad Queen Mary de Londres, los CE son dos veces más efectivos que los parches de nicotina o los chicles para dejar de fumar. El 18% de los fumadores que usaron CE como alternativa lograron dejar el hábito de fumar cigarrillos de combustión versus el 9.9% que utilizó TRN19.
  • Un estudio The University College London (UCL) logra demostrar que los usuarios de productos de vapeo tienen un 95% más de probabilidades de tener éxito en dejar de fumar que aquellos que no usan estos productos (OR=1.95, IC 95%:1.69-2.24). Con una muestra igual a 18.929 adultos, que habían fumado en los anteriores 12 meses y que habían tenido al menos un intento serio de abandonar el hábito, se encontró que la mayor tasa de abstinencia (21,2%) se logró con los productos de vapeo, seguido por vareniclina (20.4%)20.
  • En el estudio de Kalkhoran et al., de cohorte longitudinal representativo a nivel nacional de fumadores adultos de cigarrillos estadounidenses, el uso diario de CE, en comparación con el no uso de CE, se asoció con un aumento del 77% en las probabilidades de abstinencia prolongada de fumar cigarrillos en los dos años siguientes. El uso regular de cigarrillos electrónicos puede ayudar a algunos fumadores a dejar de fumar cigarrillos combustibles21.
  • La revisión Cochrane 2016 concluye que: “el número de estudios es limitado y por lo tanto la certeza de los efectos es baja”. Dos ensayos mostraron un impacto a favor del uso de estos dispositivos como estrategia para la cesación22.

Martin Dockrell, líder de control del tabaco en Public Health England, fundamentado en la evidencia señalada, concluye que el cambio a productos de vapeo representa una de las formas más efectivas para dejar de fumar.


¿El uso de CE es una puerta de entrada al tabaquismo para los jóvenes?

Primero, hay que dejar en claro que los CE no son dispositivos recreativos y que su indicación es para pacientes fumadores que no han podido dejar de fumar o que no han querido; NO están indicados en personas sanas, embarazadas y mucho menos en jóvenes. En Colombia, el 9% de los jóvenes está utilizando CE con fines recreacionales.

Por el contrario, en Inglaterra las entidades gubernamentales a nivel internacional, como PHE han indicado que alrededor del 5% al 6% de la población de Reino Unido que reportaron usar los CE, son en su gran mayoría fumadores (aproximadamente el 60%) o exfumadores recientes (aproximadamente el 40%), lo cual indica que es irregular el uso de estos productos entre los que no han fumado (0.4% a 0.8% se estima). Igualmente, indica el estudio que el consumo de tabaco entre jóvenes y adultos ha venido disminuyendo (7% en el 2016). La proporción de jóvenes que nunca han fumado que usan CE al menos semanalmente sigue siendo muy baja (0.2% de los jóvenes de 11-18 años en 2018)9-11.

De los 3,6 millones de usuarios adultos de CE en el Reino Unido, más de la mitad han dejado de fumar por completo. Otros 770,000 han dejado de fumar y vapear. Al mismo tiempo, las tasas de éxito para dejar de fumar han mejorado y se está viendo una caída acelerada en las tasas de tabaquismo, actualmente en un mínimo histórico del 14,9% en Inglaterra9-11.

El artículo de El Tiempo, al referirse a este tema enumera tres razones por las cuales el Dr. Blaha, director de investigación clínica del Centro Ciccarone para la Prevención de Enfermedades Cardiacas de Johns Hopkins, considera que el CE es una tentación especial para los jóvenes, y la primera es que “muchos creen que el vapeo es menos dañino que fumar tabaco” (cita textual); sin embargo al responder la pregunta “¿El cigarrillo es menos dañino que fumar tabaco?” la respuesta es “verdad” y entre comillas citan la siguiente frase del Dr. Blaha: ““no hay casi ninguna duda de que estos producen menos químicos tóxicos que los cigarrillos convencionales”.

REFERENCIAS

  1. CDC Centers for Disease Control and Prevention. Smoking and Tobacco Use. https://www.cdc.gov/tobacco/basic_information/e-cigarettes/severe-lung-disease.html
  2. BMJ 2019;366:l5314 doi: 10.1136/bmj.l5314 (Publicado 28 agosto, 2019)
  3. New England Journal of Medicine en línea Octubre 2, 2019
  4. German Cancer Research Center. Electronic Cigarettes — An Overview. Heidelberg; 2013.
  5. McCauley L, Markin C & Hosmer D (2012) An unexpected consequence of electronic cigarette use. Chest 141: 1110-1113
  6. Itoh M, Aoshiba K, Herai Y, et al. Lung injury associated with electronic cigarettes inhalation diagnosed by transbronchial lung biopsy. Respirol Case Rep. 2017 Nov 17;6(1):e00282.
  7. St Helen G, Liakoni E, Nardone N, y cols. Comparison of systemic exposure to toxic and/or carcinogenic volatile organic compounds (VOCs) during vaping, smoking, and abstention. Cancer Prev Res (Phila). 2019 Sep 25. pii: canprevres.0356.2019.
  8. Public Health England : https://www.gov.uk/government/publications/e-cigarettes-and-heated-tobacco-products-evidence-review/evidence-review-of-e-cigarettes-and-heated-tobacco-products-2018-executive-summary#health-risks-of-e-cigarettes
  9. Royal College of Physicians. Nicotine without smoke. Tobacco harm reduction. A report by the Tobacco Advisory Group of the Royal College of Physicians. April, 2016
  10. Vaping in England: an evidence update February 2019, A report commissioned by Public Health England.
  11. Public Health Matters, PHE, Febrero, 2018. https://publichealthmatters.blog.gov.uk/2018/02/20/clearing-up-some-myths-around-e-cigarettes/
  12. Park HR, O’Sullivan M, Vallarino J, et al. Transcriptomic response of primary human airway epithelial cells to flavoring chemicals in electronic cigarettes.
  13. Farsalinos, K.E., Gilman, G., 2018. Carbonyl emissions in e-cigarette aerosol: a systematic review and methodological considerations. Front. Physiol. 8, 1119.
  14. Abrams DB, Adler M, Agrawal S, et al. Letter from seventy-two specialists in nicotine science, policy and practice. Oct 1, 2018. https://clivebates.com/documents/WHOCOP8LetterOctober2018.pdf (accessed July 30, 2019).
  15. US National Academies on Sciences, Engineering and Medicine (2018). US National Academies on Sciences, Engineering and Medicine report on e-cigarettes. Obtenido de http://nationalacademies.org/hmd/Reports/2018/public-health-consequences-of-e-cigarettes.aspx
  16. Tyndall Mark. E-cigarettes offer real potential to reduce harm. Ottawa Citizen, June 5, 2014.
  17. Shahab L, et al. Nicotine, Carcinogen, and Toxin Exposure in Long-Term E-Cigarette and Nicotine Replacement Therapy Users: A Cross-sectional Study. Ann Intern Med. 2017 Mar 21;166(6):390-400. doi: 10.7326/M16-1107. Epub 2017 Feb 7.
  18. Peter Hajek, A Randomized Trial of E-Cigarettes versus Nicotine-Replacement Therapy, NEJM 2019). Estudio financiado por el National Institute for Health Research (NIHR) y el Cancer Research UK
  19. Jackson et al., Moderators of real-world effectiveness of smoking cessation aids: a population study. Addiction. 2019 Sep;114(9):1627-1638. Estudio financiado por Cancer Research UK.
  20. Kalkhoran S, et al. Electronic Cigarette Use and Cigarette Abstinence Over Two Years among U.S. Smokers in the Population Assessment of Tobacco and Health Study. Nicotine Tob Res. 2019 Jul 11. pii: ntz114. doi: 10.1093/ntr/ntz114. Este estudio fue apoyado por el Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre (NHLBI) de los Institutos Nacionales de Salud.
  21. Hartmann-Boyce J, McRobbie H, Bullen C et al. Electronic cigarettes for smoking cessation (Review). Cochrane Database of Systematic Reviews 2016, Issue 9. Art. No.: CD010216.

 

Los textos incluidos en este compendio fueron seleccionados por ILADIBA y resumidos objetivamente por el Comité de Redacción Científica de ILADIBA. El contenido es responsabilidad de los autores que escribieron los textos originales. Los médicos redactores no emiten comentarios u opiniones sobre los artículos que escriben. Se deslinda a la empresa patrocinante de toda responsabilidad relacionada con la información contenida en este compendio.

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