A A A
Plus
Diciembre 27, 2018
357 Visitas

Premios Lasker 2018

La Fundación Albert y Mary Lasker otorga cada año premios en áreas médicas en Investigación Clínica, en Ciencia Médica y en Ciencia Básica, a individuos que se han distinguido de manera especial en esos campos de la medicina.

Hasta ahora ha habido cerca de 90 galardonados muchos de quienes han logrado más tarde ser honrados con Premios Nobel, razón por la cual se ha dicho que los Premios Lasker son un “pre-Nobel”; se colige que se cuentan entre los más prestigiosos galardones.

La información sobre los Premios Lasker 2018, provista por la Fundación, representa pequeños/grandes capítulos de la biología molecular y por ello los transcribimos literalmente.

El Premio Lasker en Ciencias Básicas honró a Michael Grunstein (Fotografía 1) de la Universidad de California, Los Angeles y a David Allis (Fotografía 2) de la Universidad de Rockefeller por descubrimientos de cómo la expresión del gen es influenciada por modificaciones covalentes translacionales de las histonas, proteínas que empacan el ADN en el interior de los cromosomas.

Fotografía 1. Michael Grunstein, Universidad de California. Cortesía: Lasker Foundation.

Fotografía 2. David Allis, Universidad de Rockefeller. Cortesía: Lasker Foundation.

Durante muchos años, los científicos no apreciaron la importancia de las histonas en la expresión de los genes.

Las histonas se creyó eran simplemente el pegamento que mantenía unidos los cromosomas, visión que comenzó a cambiar a principios de la década de 1990 cuando Grunstein inició experimentos genéticos en células de levaduras que demostraron que se requería de las colas N-terminales de las histonas para activar y silenciar los genes.

Grunstein identificó luego residuos específicos de lisina en las colas de las histonas que resultaron ser los objetivos de la acetilación postranslacional.

El trabajo de Grunstein estableció las bases para los experimentos bioquímicos clásicos de Allis en 1996 que demostraron que una histona acetiltransferasa de Tetrahymena era el homólogo de GCN5, un coactivador translacional definido genéticamente en levadura. Allis entonces demostró que GCN5 purificado poseía actividad de histona acetiltransferasa que directamente acetila lisinas específicas en las colas de las histonas. Estos hallazgos bioquímicos, cuando son considerados junto con los estudios de Grunstein, proveen evidencia sólida para el rol de acetilación por histona en a expresión del gen.

Una avalancha de investigación siguió rápidamente. Centenares de científicos comenzaron a trabajar en el nuevo campo. Otras modificaciones de histona (incluyendo metilación, fosforilación y ubiquinitación), y las enzimas que agregaron y removieron esos residuos, fueron identificadas y caracterizadas.

Las implicaciones para la ciencia bioquímica son profundas:

1) modificaciones de histona influencian la activación o silenciamiento de virtualmente cada red transcripcional eucariótica estudiada hasta la fecha;

2) mutaciones que alteran la maquinaria de histona que subyace varios trastornos mendelianos del desarrollo (Síndrome de Rubinstein-Taybi y síndrome Kabuki) y

3) enzimas modificadoras de histona, como aquellas que remueven grupos metil y acetil, son activamente perseguidos como objetivos terapéuticos de una variedad de tumores sólidos (especialmente gliomas pediátricos), linfomas y leucemias. Hasta la fecha, solamente unos pocos de tales inhibidores de histona deacetilasas y demetilasas se han aprobado para uso humano pero centenares de experimentos clínicos están en progreso.

El Premio Lasker-DeBakey en Investigación Clínica honró a John Baird Glen (jubilado de AstraZeneca) (Fotografía 3) por el descubrimiento y desarrollo de propofol, el agente más usado en el mundo para inducción de anestesia.

Fotografía 3. John Baird Glen. AstraZeneca (jubilado). Cortesía: Lasker Foundation.

Propofol es un aceite a temperatura ambiental, lo cual tomó años para resolver. El éxito fue logrado finalmente con una emulsión de lecitina de huevos de soya que transformó Propofol en una forma soluble que puede usarse por vía endovenosa en pacientes y animales. Propofol ha sido aprobado en 90 países.

En 2013 la Organización Mundial de la Salud agregó propofol a la lista de medicamentos esenciales y el anestésico, para entonces, había sido recibido por 190 millones de personas.

Las propiedades favorables de propofol, inicio rápido de acción, rápido metabolismo por el hígado y ausencia de efectos residuales como náusea, vómito y somnolencia, son en buena parte responsables por el aumento reciente en su amplio uso en cirugía ambulatoria y en procedimientos diagnósticos de consulta externa, como colonoscopia y broncoscopia.

John Baird Glen descubrió las propiedades anestésicas de propofol y durante más de 20 años guió su transformación de un compuesto químico insoluble a lo que es sin duda el anestésico más importante desde la introducción del éter en 1846. Su persistencia en la búsqueda del anestésico ideal ha mejorado la vida de centenares de millones de personas a lo largo del mundo.

El Premio Lasker-Koshland por Especial Logro se otorga a una científico cuya contribución de por vida a la ciencia bioquímica es admirada universalmente por su creatividad, importancia e impacto y cuya altura profesional ha generado en sus colegas los sentimientos más profundos de admiración y respeto.

El Premio 2018 honra a Joan Argetsinger Steitz de la Universidad de Yale (Fotografía 4) por cuatro décadas de liderazgo en ciencia bioquímica, ejemplificada por descubrimientos pioneros en ARN nuclear, su generosa dirección de científicos en ciernes y su vigoroso y apasionado soporte de las mujeres en la ciencia.

Fotografía 4. Joan Argetsinger Steitz (Universidad de Yale). Cortesía: Lasker Foundation.

Joan Steitz ha sido una figura muy destacada en el campo de la biología de ARN durante 45 años, comenzando con su trabajo de postgrado sobre la estructura y la función de ARN en bacteriófagos que contienen ARN. Su más notable logro científico ocurrió en 1979 y a principios de 1980 cuando ella descubrió antisuero contra antígenos nucleares de pacientes con lupus y otras enfermedades autoinmunes, atacando objetivos claros de las entidades, cada uno de los cuales contenía un pequeño ARN nuclear específico y un juego común de proteínas, que ella y su estudiante Michael Lerner bautizaron snRNPs (pequeñas proteínas ribonucleares).

Esos anticuerpos comprobaron ser los reactivos clave que revelaron los estudios bioquímicos más tempranos en el espliceosoma, las partículas que son los sitios de procesamiento de ARN pre-mensajero en el mARN final. Steitz también descubrió que intrones, que se pensó eran inertes, codifican para snoRNAs (pequeños ARNs nucleolares) que funcionan en el procesamiento de ARN ribosomal.

La aventura más reciente de Steitz la ha conducido al mundo de los ARNs virales no codificantes, que trastornan la homeostasis celular.

A lo largo de su carrea, Steitz ha prestado servicio en numerosas organizaciones y comités y ha educado más de 200 estudiantes avanzados. Ha sido un modelo para las jóvenes mujeres científicas.

Fuente:
Lasker Foundation Septiembre 2018

A A A
Plus

Artículos Relacionados

  • Premios Nobel de Medicina 2019

    Ver más >
  • Premios Lasker 2019

    Ver más >
  • Premio Nobel de Medicina 2018 otorgado a dos investigadores de inmunoterapia de cáncer

    Ver más >
  • Homenaje a la Mayo Clinic de Rochester, Minnesota, Estados Unidos

    Ver más >