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Abril 29, 2019
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Epidemias de malaria en Venezuela y de Sarampión en Estados Unidos


Con la creciente facilidad de moverse de un país o región a otro, los focos epidémicos de enfermedades transmisibles se pueden dispersar con enorme rapidez y afectar a poblaciones vulnerables de países vecinos o relativamente distantes.

Malaria en Venezuela

Figura 1. Mosquito Anopheles, principal vector de la infección por malaria y microfotografía con tinción de Giemsa en la que se muestran dos esquizontes de Plasmodium vivax. Cortesía de CDC/ Steven Glenn, Laboratory Training & Consultation Division.

 

La situación sanitaria de Venezuela es muy grave por la carencia o escasez de medicamentos, de vacunas y de los elementos esenciales para una adecuada atención en ambulatorios o centros hospitalarios.

En el Congreso Europeo de Microbiología Clínica y Enfermedades Infecciosas realizado en Amsterdam, Países Bajos, del 13 al 16 de abril de 2019, fue presentado un trabajo de investigadores venezolanos sobre la Crisis Humanitaria de Venezuela y el Resurgimiento de las Enfermedades Transmitidas por Vectores y las implicaciones para la propagación en la región. El estudio fue publicado en Lancet Infectious Diseases.

Los autores del estudio citado estiman entre 600.000 y un millón los casos de malaria en 2018 y se basan en que para la semana 44 de 2018 se contabilizaban 492.000 casos nuevos de malaria en el país. Es imposible conocer los datos epidemiológicos del gobierno venezolano que ha optado por callar.

Hay un evidente subregistro sobre todo de las recaídas por Plasmodium vivax, el parásito de malaria que produce 80% de los casos de malaria en Venezuela.

A partir de 2017 se calcula que 3.5 millones de venezolanos han emigrado a países vecinos como Colombia, Ecuador y Perú, países que resultan vulnerables a la transmisión de malaria importada. Una situación similar puede suceder con otras enfermedades transmisibles como enfermedad de Chagas, fiebre amarilla, chikungunya y Zika.

En los países donde llegan los migrantes venezolanos se genera una carga muy importante para el sistema de salud en general, situación que se agrava con los casos de enfermedades transmisibles, resultado de la diseminación más allá de las fronteras venezolanas de las enfermedades transmisibles por vectores.

Es fundamental que nuestros médicos y profesionales afines estén alerta a la posibilidad muy tangible de encarar casos de las enfermedades citadas, sobre todo en las zonas bajas y cálidas de las regiones fronterizas y costaneras.

Finalmente, no debería sorprender que ocurran brotes de las enfermedades prevenibles con vacunación, precisamente porque las fallas del sistema de salud de Venezuela incluyen deficiencias en la vacunación como sarampión.

Fuentes:
Lancet Infectious Diseases en línea Febrero 21, 2019
Congreso Europeo de Microbiología Clínica y Enfermedades Infecciosas Amsterdam, Holanda, Abril 16, 2019
Science 359:528, Febrero 2, 2018


 

Sarampión en Estados Unidos

Puede calificarse como ironía que uno de los países del primer mundo esté padeciendo la epidemia más grande de sarampión desde el año 2000 cuando se declaró que la enfermedad había sido erradicada, gracias a la vacunación intensa o masiva de la población infantil.

Figura 2. Bebé hospitalizado en el que se observan lesiones cutáneas debidas a sarampión. Cortesía CDC/ Molly Kurnit, M.P.H.

 

De acuerdo con los CDCs (Centers for Diseases Control and Prevention), el ente de control epidemiológico de mayor importancia en Estados Unidos, se ha confirmado la presencia de sarampión en 22 estados de la Unión Americana.

En los primeros 4 meses del 2019 ha habido 626 casos de sarampión, cifra que contrasta con 667 casos en todo el año 2014 y 372 en 2018.

La epidemia de sarampión en Estados Unidos deja una enseñanza: la vacunación es decisiva y hay que luchar porque toda la población se eduque sobre la imperativa necesidad de vacunar a los niños y que no preste oídos a informaciones falsas que aparecen en las redes sociales que desaniman de vacunar a los niños.

Hay, además, grupos religiosos, como los judíos ortodoxos que no permiten que sus niños sean vacunados. La solución es sencilla: niño que no esté vacunado no es aceptado en las escuelas y deben imponerse sanciones de otro tipo para que la vacunación sea obligatoria.

De la misma manera que aludimos a la epidemia de malaria, en nuestro país somos vulnerables si llegan casos de sarampión importados y hay un segmento de la población que no ha sido vacunada.

La FDA ha reafirmado su absoluta confianza en la seguridad y eficacia de la vacuna contra sarampión, paperas y rubéola (MMR o measles, mumps y rubella) que es estándar.

Fuentes:
CDCs Abril 22, 2019
FDA Abril 22, 2019
New York Times Abril 24, 2019

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