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Octubre 30, 2019
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Caídas en adultos mayores grave problema potencialmente fatal pero prevenible

Las caídas de los adultos mayores con frecuencia conducen a lesiones serias e incapacidad, que pueden terminar en mortalidad. Se trata de un verdadero problema de salud pública que en buena medida es prevenible, lo cual requiere tomar consciencia de la situación y tomar las medidas precautelativas que reduzcan las caídas.

Los factores de riesgo de las caídas incluyen edad, uso de ciertos medicamentos, alteración del equilibrio y condiciones crónicas como depresión y diabetes.

Mortalidad por caídas en adultos de 75 años o más en Estados Unidos entre 2000 y 2016

Investigadores holandeses y de CDCs (Centers for Disease Control and Prevention) de Estados Unidos extrajeron del Sistema Nacional de Estadísticas Vitales de este país los datos de muertes no intencionales por caídas en personas de 75 años en adelante.

Las tasas de mortalidad específica por edad fueron calculadas en 5 grupos (cada 5 años de 75 a más de 95 años) y luego estandarizadas, separando hombres de mujeres (Figura 1).

Figura 1. Mortalidad en mayores de 75 años, discriminada por hombres y mujeres.

El número absoluto de muertes por caídas en adultos estadounidenses de 75 años de edad en adelante aumentó de 8.613 en el año 2000 a 25.189 en el 2016 o expresado de otra manera 52 por 100.000 personas en el año 2000 y 111 por 100.000 en 2016.

La mortalidad aumentó en relación a los grupos de edad creciente, de manera similar a lo que han encontrado en estudios europeos. La edad es el único factor de riesgo que no puede modificarse o sea que es inevitable.

En revisiones del tema de las caídas en los ancianos, incluyendo una reciente publicada en el New York Times, los autores incluyen las conductas o factores que pueden contribuir a las caídas en los ancianos:

  • Ejercicio físico. Debe ser rutinario y al menos de 20 minutos al día, combinando ejercicios aeróbicos y anaeróbicos. Levantamiento de pesos, particularmente para reforzar las piernas es una buena idea (Figura 2).

Figura 2. El ejercicio físico en el adulto mayor contribuye a fortalecer los músculos y mejorar el equilibrio, esto reduce de manera importante el riesgo de caídas.

 

  • Tai chi. Mejora el equilibrio e incluye movimientos coordinados con la respiración y actividad muscular.
  • Reducir el uso de medicamentos sedantes e hipnóticos que afectan el sueño y comprometen el equilibrio, como las benzodiacepinas diazepam o Valium® y alprazolam o Xanax®). Otros sedantes no pertenecen a la familia de las benzodiacepinas pero tienen el mismo efecto en cuanto a riesgo de caídas como zolpidem o Ambien® y antihistamínicos sedantes como Benadryl®.
  • Trastornos de la visión. Evitar las lentes bifocales o progresivas cuando se camine en ambientes exteriores.
  • Evitar los tacones altos; evitar las sandalias y zapatillas. Usar zapatos con talón y plantas no deslizables.
  • Usar bastón a elección.
  • Evitar “trampas” en la casa (tapetes sueltos, cuerdas de todo tipo en el piso, juguetes abandonados al azar, tener buena iluminación).
  • No utilizar escaleras sin apoyo físico (por ejemplo, barandas o pasamanos) o de otra persona.
  • No demorar ir al baño para evitar tener que correr y facilitar caer.
  • Los adultos mayores deben tener chequeos del equilibrio y si se detecta inestabilidad proceder con fisioterapia.
  • Evaluación del estado cognitivo. Es muy importante conocer el estado cognitivo del adulto mayor porque su alteración es un factor de riesgo de caídas y, por ende, de lesiones.
  • Evitar el vivir sin debido acompañamiento. En el mundo actual son numerosos los ancianos que viven solos y en ellos el riesgo de caídas y lesiones es mayor.

Readmisión hospitalaria a 30 días de lesiones post-caídas en adultos de 65 mayores en adelante

Investigadores de la Universidad de Michigan encontraron que las readmisiones por lesiones debidas a caídas de los adultos mayores, que habían sido hospitalizados por caídas, eran la segunda causa de readmisión en los 30 días subsiguientes, especialmente si el paciente presentaba originalmente trastorno cognitivo.

En el análisis de la Universidad de Michigan, 8.9% de 8´300.000 pacientes tuvieron una lesión relacionada a caída y 16.3% tenían trastorno cognitivo al momento de su primera admisión.

En algunos hospitales está prohibido el uso de sedantes e hipnóticos, precisamente por el riesgo de caer, especialmente durante la noche. Y cuando son dados de alta y enviados a un institución de recuperación, quienes han sufrido lesiones por caídas son un grupo que amerita especial atención.

Programa de Ejercicios en Casa para Adultos Mayores con Riesgo Alto de Caídas

Profesionales de fisioterapia adscritos a la Universidad de British Columbia, Canadá, diseñaron un programa de ejercicios para hacer en el hogar destinado a adultos mayores de 70 años que tenían alto riesgo de caídas. Los autores se proponían evaluar, en un estudio aleatorio, si el ejercicio reduce las caídas ulteriores.

Participaron alrededor de 350 pacientes, la mitad asignados a un programa de manejo usual más ejercicio de reforzamiento y equilibrio administrado por una fisioterapeuta o manejo usual consistente en prevención ofrecida por un geriatra.

El programa de reforzamiento y equilibrio redujo de manera significativa las tasa de caídas posteriores, en comparación con el programa ofrecido por el geriatra.

Comentario

Educación y prevención son elementos fundamentales para preparar a los adultos mayores en cómo evitar las caídas y ello incumbe a los profesionales de la salud, sobre todo aquellos que tienen a su cargo una población geriátrica en el hogar o en el hospital. Es importante aprovechar el alta hospitalaria para hacer una revisión cuidadosa de todos los factores de riesgo y de las medidas preventivas disponibles.

Referencias:
JAMA 321:2131-2133, Junio 4, 2019
New York Times Junio 4, 2019
JAMA Network Open en línea Mayo 24, 2019; doi:1001/jamanetworkopen.20194276
JAMA 321:2092-2100, Junio 4, 2019
JAMA 321:2080-2081, Junio 4, 2019

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