A A A
Plus
Mayo 19, 2006
597 Visitas

Probióticos, suplementos de zinc y nuevos antieméticos demuestran beneficios en el tratamiento de niños con enfermedad diarreica aguda

En pleno siglo XXI, la enfermedad diarreica aguda en niños continúa siendo causa importante de morbilidad y mortalidad en los países en desarrollo. Aproximadamente 1.7 millones de muertes son atribuibles a problemas relacionados con la calidad del agua y condiciones deficientes de higiene que favorecen la aparición de diarrea infecciosa. Nueve de cada diez de esas muertes se producen en niños y la mayoría se producen en países pobres.

En promedio un niño padece 3,3 episodios de diarrea al año pero en algunas zonas estas cifras pueden ser mayores. La enfermedad diarreica, junto con las enfermedades respiratorias es responsable de hasta 70 % de las consultas a los servicios médicos de urgencias.  La deshidratación como principal complicación es causa de la mayoría de muertes.

Contexto

La enfermedad diarreica aguda se caracteriza por un aumento en la frecuencia y disminución en la consistencia de las deposiciones en un periodo no mayor a 2 semanas. La etiología es variada, siendo los agentes infecciosos, virus, bacterias y protozoos los principales responsables (Tabla 1). Clínicamente puede  manifestarse de varias maneras:

  • Diarrea simple, generalmente autolimitada y de curso más benigno, pudiendo ser manejada en casa con una hidratación adecuada.
  • Disentería, cuando las deposiciones se acompañan de sangre, indicando invasión bacteriana o amibiana.
  • Diarrea prolongada cuando se extiende más allá de 2 semanas lo cual  requiere  de  estudio adicional.


Tabla1.
Agentes etiológicos de la diarrea infecciosa


La producción de toxinas y la invasión directa de las paredes del intestino son los principales mecanismos fisiopatológicos (Figura 1).

Tratamiento

Hidratación: es pilar fundamental de la atención a los niños con enfermedad diarreica.  Los sueros orales son una mezcla de glucosa, agua y electrolitos que aprovechan el sistema intestinal de cotransporte de glucosa y sodio. (aquí se puede incluir la ilustración de Iladiba – Diarrea Julio de 2004)


Figura. El mecanismo de cotransporte en la mucosa intestinal funciona por un sistema de 1:1 en el que cada molécula
de glucosa entra en compañía del sodio y atraviesa la célula para llegar al torrente sanguíneo

 

Actualmente se encuentran disponibles las sales de rehidratación oral de la Organización Mundial de la Salud,  así como varias preparaciones comerciales saborizadas, con diferentes formulaciones pero con un objetivo común,  lograr recuperar las pérdidas hídricas, los electrolitos y prevenir la deshidratación.

La hidratación intravenosa se reserva para aquellos casos en que la vía oral no resulta adecuada o en los casos de deshidratación severa cuando existe compromiso hemodinámico.

Antibióticos: puesto que la mayoría de casos son ocasionados por virus o son controlados por los mecanismos de defensa del organismo rara vez están indicados. El uso indiscriminado de antibióticos puede prolongar la excreción fecal de gérmenes y promover la  resistencia bacteriana.  Deben reservarse para tratar la disentería y el cólera y/o cuando hay sospecha de compromiso sistémico o bacteriemia.

Nuevas terapias

Antieméticos: el empleo genera alguna controversia.  Están  indicados con más frecuencia en aquellos casos en los que el vómito no garantiza el  éxito de la hidratación oral, lo que  desde otro punto de vista trae consigo:

  • Disminución en los tiempos de observación.
  • Empleo menos frecuente de hidratación intravenosa.
  • Disminución en la necesidad de hospitalización.

Metoclopramida es uno de los antieméticos ampliamente disponibles,  la administración se ha visto limitada por la posibilidad de enmascarar otras patologías y por la frecuencia de efectos adversos – principalmente extrapiramidales –.

El ondasetrón, un antiemético frecuentemente utilizado en el manejo  del vómito en los pacientes oncológicos podría ser una alternativa. El doctor Stephen B. Freedman y colaboradores de la Universidad de Toronto, Canadá, llevaron a cabo un estudio doble ciego controlado con placebo que fue publicado en el New England Journal of Medicine en Abril de 2006.  En el estudio  demuestran que una dosis única de ondasetrónvía oral administrada en el servicio de urgencias a los niños atendidos con diarrea y deshidratación, disminuye los episodios de vómito, aumenta la ingesta de líquidos y hace menos probable el uso de líquidos intravenosos, facilitando de esta manera la hidratación oral,  con mínimos efectos adversos.

Probióticos: son microorganismos vivos no patógenos que aportan algún beneficio para su hospedero. Descritos desde hace casi un siglo, han sido utilizados durante muchos años  sin tener conocimiento claro sobre sus mecanismos de acción.

Recientemente la ciencia aporta nuevas luces. La estimulación del sistema inmune, la competencia por sitios de fijación en el epitelio intestinal y la elaboración de bacteriocinas son algunos de los mecanismos propuestos.

Los probióticos han demostrado efectos benéficos durante los episodios de diarrea. Varios estudios han documentado la eficacia en la prevención y tratamiento de los episodios            –principalmente de origen viral-, acortando la duración de los mismos, previniendo la diarrea asociada con antibióticos y el desarrollo de colitis pseudomembranosa  por Clostridium difficile.

En Gut Online de Abril de 2006 el doctor Mehri Zareie y colaboradores del Hospital Pediátrico de Toronto, Canadá, publican un estudio que amplia la visión sobre el efecto benéfico de los probióticos.

El estrés es una experiencia de la vida diaria que modifica la evolución y percepción de los síntomas de personas con enfermedades crónicas intestinales. Por esta razón llevan a cabo un estudio en ratas sometidas a pruebas estandarizadas de estrés en las cuales se administró Lactobacillus rhamnosus y Lactobacillus helveticus  -dos tipos de   probióticos conocidos-. Los resultados fueron analizados  mediante técnicas de histología, inmunohistoquímica y microscopía electrónica.  Los hallazgos amplían la información disponible acerca de los mecanismos de acción  de los probióticos.

Los autores demuestran que la  administración de probióticos en circunstancias de estrés, disminuyen la adherencia bacteriana al epitelio intestinal y  el paso de bacterias a través de la pared del intestino en el proceso llamado translocación bacteriana. Proponen que los probióticos actúan de manera competitiva con las bacterias patógenas desplazándolas de los sitios de fijación al epitelio intestinal, así como interactuando con las defensas del organismo modulando los procesos inflamatorios en la mucosa del intestino.  El estudio abre paso no solo para la utilización en procesos infecciosos sino también en enfermedades inflamatorias intestinales en los que el estrés juega un papel importante.

Suplementos de zinc: dado que la diarrea es frecuente en los en niños con deficiencias de zinc, se han llevado a cabo varios trabajos que intentan determinar los beneficios de la suplementación de este ión.

Los estudios han revelado que los suplementos de zinc en niños, reducen significativamente la duración, severidad  y  riesgo de muerte por diarrea. Dentro de los mecanismos de acción propuestos están:

  • Aumento en la absorción de agua y electrolitos en el intestino.
  • Mejoría en la regeneración y función del epitelio intestinal.
  • Aumento en los niveles de enzimas en el borde en cepillo de los enterocitos.
  • Mejoría en las respuestas inmunes ante la infección y aumento en los niveles de anticuerpos secretores.

El doctor Awasthi S. de la Universidad Rey Jorge de Lucknow, India, publica este año en el Journal Pediatric of Gastroenterology Nutrition,  los resultados de un estudio multicéntrico aleatorizado llevado a cabo en Brasil, Etiopia, Egipto e India  en los que demuestra que durante los episodios de diarrea aguda, el suplemento de zinc es seguro, no interfiere con la hidratación oral y disminuye el uso de antibióticos en niños.

Comenrtarios

La mortalidad por enfermedad diarreica en niños es un marcador de subdesarrollo y un problema de salud pública para América Latina.

La hidratación adecuada es el principal objetivo para prevenir las complicaciones.  Los antieméticos, usados con cautela y de manera racional pueden ser una herramienta que facilite el logro de este objetivo. Los probióticos junto con  los suplementos de zinc, abren nuevas posibilidades  para mejorar la atención de los niños con enfermedad diarreica aguda.

 
 
Referencias: 

New England Journal of Medicine 354:1698-705 (abril 20), 2006.
Gut Online: (abril 25), 2006.
Journal of Pediatric Gastroenterology Nutrition 42(3): 300-5 2006.
New England Journal of Medicine 333:839-843 (septiembre 28),1995.

 

© EMSA    ILADIBA    MAYO 2006

A A A
Plus

Artículos Relacionados

  • Uso excesivo de antibióticos en neumonía

    Ver más >
  • Fluoroquinolonas aumentan riesgo de rupturas o disecciones de la aorta

    Ver más >
  • Alergia a penicilina reportada por muchos pacientes pero pocos tienen reacciones clínicas significativas

    Ver más >
  • Adultos con frecuencia no responden al primer antibiótico utilizado para neumonía adquirida en la comunidad

    Ver más >