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Julio 30, 2019
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Recomendaciones sobre tamización de bacteriuria asintomática en adultos

La Comisión de Servicios Preventivos de Estados Unidos (US Preventive Services Task Force) ha actualizado sus recomendaciones sobre la tamización de bacteriuria asintomática en adultos. Las recomendaciones emitidas en 2008 continúan teniendo vigencia, sobre todo en embarazadas, pero tienen menos vigor que antes (grado A a B).

Contexto

Bacteriuria asintomática es definida por la presencia de bacterias en la orina de una persona sin signos o síntomas de infección del tracto urinario.

La bacteriuria asintomática ocurre cuando el tracto urinario es colonizado por cantidades significativas de bacterias patógenas sobre todo del tracto gastrointestinal en ausencia de síntomas o signos de infección del tracto urinario. El patógeno más frecuente es Escherichia coli (figura) aunque otras bacterias como Klebsiella, Proteus mirabilis y estreptococo grupo B pueden estar involucradas.

Figura. Microfotografía electrónica colorizada digitalmente que muestra un especimen de E. coli. Cortesía: CDC/ Janice Haney Carr.

 

En la población adulta en general, las mujeres (de todas las edades) tienen la prevalencia más alta de bacteriuria asintomática, aunque las tasas aumentan con la edad tanto en hombres como en mujeres.

La prevalencia reportada de bacteriuria tiene un rango de 1% a 6% en las mujeres premenopáusicas a 22% en mujeres mayores de 90 años. La prevalencia de bacteriuria asintomática se estima en la actualidad de 2% a 10% en mujeres embarazadas. La condición es considerada rara en hombres.

Durante el embarazo, los cambios fisiológicos que afectan el tracto urinario se cree aumentan el riesgo de bacteriuria asintomática y de infecciones sintomáticas del tracto urinario, incluyendo pielonefritis. Las mujeres embarazadas tienen una tasa más alta de hospitalización por pielonefritis que las mujeres no embarazadas. La pielonefritis se asocia a complicaciones perinatales incluyendo septicemia, estrés respiratorio, bajo peso al nacer y parto prematuro espontáneo.

No se ha demostrado que la presencia de bacteriuria asintomática aumente el riesgo de resultados negativos en personas no embarazadas.

Evaluación de la magnitud del beneficio neto

Embarazadas

La tamización de bacteriuria asintomática durante el embarazo se hace con un cultivo a las 12 a 16 semanas de gestación o en la primera visita prenatal. Un cultivo obtenido mediante chorro medio con más de 100.000 bacterias de un patógeno se considera positivo (o 10.000 de estreptococo).

El tratamiento de la infección depende del germen y de la resistencia y en relación al embarazo de la seguridad para la gestación.

La Comisión de Servicios Preventivos concluyó con certeza moderada que la tamización y el tratamiento de la bacteriuria asintomática en personas embarazadas tiene beneficio neto moderado en cuanto a reducción de las complicaciones perinatales.

Hay evidencia adecuada que la pielonefritis en el embarazo de asocia a resultados negativos para la madre y que el tratamiento de bacteriuria asintomática detectada mediante tamización puede reducir la incidencia de pielonefritis en mujeres embarazadas con bacteriuria asintomática no tratada, pero la incidencia de pielonefritis en mujeres embarazadas con bacteriuria asintomática ha sido baja en décadas recientes. Por tanto, la Comisión calificó los beneficios de la tamización como moderados.

La Comisión encontró evidencia adecuada de riesgos asociados al tratamiento de bacteriuria asintomática, incluyendo los efectos secundarios del tratamiento con antibióticos. También consideró los efectos potenciales de los cambios en el microbioma resultantes del uso de antibióticos. La Comisión consideró los riesgos de la tamización al menos como pequeños.

Dicho lo anterior ,y a manera de comentario editorial nuestro, creemos que el temor (realidad) de la resistencia bacteriana y del uso inapropiado de antibióticos puede llevarse a extremos (ser “más papistas que el Papa”) y poner en riesgo a personas embarazadas o no con bacteriuria asintomática en riesgo de complicaciones serias como pielonefritis y sepsis.

Adultos sin embarazo

La Comisión concluyó, con certeza moderada, que la tamización y tratamiento de bacteriuria asintomática en adultos libres de embarazo no ofrece un beneficio neto. Hay evidencia adecuada que el tratamiento de bacteriuria asintomática en adultos sin embarazo no tiene beneficio. Con base en los riesgos asociados al uso de antibióticos, la Comisión encontró evidencia adecuada que asocia el tratamiento de bacteriuria asintomática detectada por tamización a un riesgo por lo menos pequeño.

De igual manera, creemos (comentario editorial) que el clínico debe estar completamente convencido que la bacteriuria es en realidad asintomática antes de negar el uso de antibióticos, sobre todo en ancianos y más del género femenino. Sabemos de casos de hematuria en presencia de bacteriuria que por largo tiempo no fueron tratados con antibióticos para conservar los antibióticos a riesgo de complicaciones graves en los portadores de las bacterias.

La Comisión advierte que las recomendaciones son aplicables a mayores de 18 años NO residentes en ancianatos, hospicios o similares u hospitalizados, a individuos con enfermedades médicas crónicas o del tracto urinario, tales como enfermedad renal crónica, receptores de trasplantes o individuos con catéteres urinarios, stents urinarios o lesiones de la médula espinal.

Referencia:
USPSTF Borrador de Recomendaciones Abril, 2019

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