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Febrero 24, 2021
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Nuevas recomendaciones para el tratamiento de la hipercalemia

La hipercalemia definida como la concentración de potasio superior a 5.5 mEq/L tiene riesgos graves para la vida. Se produce con mayor frecuencia en pacientes con enfermedad renal crónica (ERC), diabetes, insuficiencia cardiaca y en pacientes tratados con inhibidores del sistema renina-angiotensina-aldosterona (SRAA).

Hay nueva evidencia en cuanto a la fisiología de la hipercalemia y en el artículo publicado en Mayo Clinic se sugieren recomendaciones que mejoran los resultados de los pacientes con esta condición.

Homeostasis del potasio e hiperpotasemia

La homeostasis del potasio es mantenida principalmente por los riñones mientras que el sistema gastrointestinal tiene un papel secundario. En pacientes con ERC hay mecanismos compensatorios que generan tolerancia a la elevación de potasio sérico, aunque no se conoce bien la naturaleza. Estos pacientes se adaptan mediante modificaciones de la secreción gastrointestinal de potasio o mediante el aumento en la captación intracelular de este catión mediada por insulina en las células musculares.

Hay necesidad de realizar más investigaciones respecto de los cambios en los canales de potasio y la reducción en el riesgo relativo de muerte por hipercalemia debido a las relaciones existentes entre el potasio, la acidosis y las concentraciones de otros minerales como el magnesio y el calcio.

Figura 1. Esquema de la regulación de la homeostasis de potasio.
Epidemiología de la hipercalemia

La hipercalemia es rara en la población general, aunque en pacientes hospitalizados se ha reportado una incidencia superior al 3%. La posibilidad de detectar variaciones en la potasemia depende de la cantidad de veces que se evalué a los pacientes hospitalizados.

Además de las condiciones enumeradas anteriormente, algunos fármacos como los betabloqueadores, inhibidores del SRAA, antiinflamatorios no esteroides y diuréticos ahorradores de potasio entre otros aumentan el riesgo de desarrollar el trastorno.

En pacientes con ERC el riesgo de desarrollar hipercalemia se eleva al disminuir la tasa de filtración glomerular estimada (TFGe), debido a la respuesta adaptativa funcional de las nefronas restantes como respuesta a la pérdida de función renal.

Las mujeres que reciben inhibidores de SRAA tienen un riesgo ligeramente menor al de los hombres que reciben la misma medicación. Estos medicamentos son recomendados para el tratamiento de la hipertensión y mejoran la supervivencia en pacientes con enfermedad renal y cardiaca, aunque se recomienda discontinuar su uso en caso de hipercalemia.

Tratamiento de la hipercalemia

Es necesario guiar las intervenciones con un enfoque basado en el paciente, sus comorbilidades y en el impacto clínico.

El empleo de las determinaciones de potasio plasmático o sérico puede afectar a las concentraciones, debido a que los niveles plasmáticos son más bajos que los niveles séricos. Los métodos de medición no se encuentran estandarizados en la actualidad.

Los ligantes de potasio son fármacos que consisten en un contraión que se intercambia por el potasio, lo que facilita su eliminación fecal. El kayexalate es una de las drogas de esta familia y en muchas partes del mundo es el único fármaco disponible. Más recientemente se registraron el patiromero sorbitex cálcico y el ciclosilicato de circonio sódico. Estas drogas deben ser empleadas en pacientes con hipercalemia crónica refractaria a diuréticos y con corrección de acidosis metabólica. Requieren de una titulación para optimizar el control del potasio.

Figura 2. Opciones de tratamiento para la hipercalemia.
Conclusión

Existen necesidades no satisfechas respecto de la evidencia sobre el manejo eficaz de la hipercalemia, su clasificación clínica, evaluación y manejo farmacológicos. Su incidencia puede ser superior a la reportada previamente y los riesgos asociados con este trastorno agudo y crónico pueden ser reducidos mediante el monitoreo continuo del potasio sérico. Los nuevos agentes ligantes de potasio son una alternativa terapéutica, aunque es necesario capacitar a los profesionales respecto de los signos, síntomas y riesgos.


Referencia

  • Palmer Biff F, Carrero Juan Jesus, Clegg Deborah, et al. Clinical Management of Hyperkalemia. Mayo Clinic Proceedings. Noviembre 4 de 2020.         
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