A A A
Plus
Octubre 27, 2006
1077 Visitas

Muerte cardiaca súbita

El interés por la muerte cardiaca súbita se ha avivado en meses recientes a través de varias publicaciones que ponen énfasis en la detección de condiciones predisponentes, en los jóvenes o en los mayores que van a iniciar participación en deportes competitivos. Un aspecto que se debe considerar es la historia familiar.

Contexto

Muerte cardiaca súbita en atletas

La muerte súbita de un joven en el campo de deporte es motivo de resonancia y de preocupación. Sin embargo, los jóvenes -como cualquiera- pueden albergar enfermedades cardiacas no detectadas, que son el factor que los pone a riesgo de morir de manera repentina.

Las actividades deportivas intensas determinan en el atletas una serie fenómenos de adaptación como hipertrofia y dilatación auricular y cambios en el control autonómico o neurovegetativo de la frecuencia cardiaca como bradicardia sinusal, trastornos de la conducción aurículo-ventricular e incluso fibrilación auricular.

Las modificaciones de la anatomía y de la frecuencia cardiaca, inducidas por el entrenamiento atlético, pueden hacer difícil la diferenciación de problemas serios estructurales o arrítmicos.

En general se alude a personas menores de 35 años cuando se hace referencia a “atletas” porque usualmente son jóvenes quienes entran a participar de deportes competitivos que requieren entrenamiento.

Sin embargo, no es inusual en la actualidad, con el énfasis en la importancia de la actividad física, que personas mayores de 35 e inclusive de la tercera edad, continúen haciendo ejercicio o inicien tarde en la vida actividades deportivas o físicas. En ese grupo, no es insólito que ocurran muertes súbitas.

Las tasas de muerte súbita en atletas son bajas (2.1 por 100.000 atletas/año) pero triplican la muerte súbita en quienes no son atletas.

En Italia ha habido especial interés en la investigación de las causas de muerte súbita.

El grupo del doctor Domenico Corrado, de la Universidad de Padua, ha reportado que las causas más importantes de muerte súbita son hipertrofia ventricular derecha arritmogénica, enfermedad coronaria, anomalía congénita de la arteria coronaria, prolapso de la válvula mitral, miocarditis y trastorno del sistema cardiaco de conducción.
 
Comparando la muerte súbita por las categorías mencionadas en atletas con quienes no lo son el riesgo relativo oscila entre 5.5 veces y 2.1 veces.

En los mayores de 35 años de edad la causa más frecuente de muerte súbita es enfermedad coronaria aterosclerótica.

En los menores de 35 años, además de las causas mencionadas atrás, cardiomiopatía hipertrófica, ruptura aórtica (síndrome de Marfan), síndromes de pre-excitación (Wolf-Parkinson-White y otros) y enfermedad de los canales iónicos, incluyendo el síndrome de AT largo.
 El síndrome de QT largo se caracteriza por prolongación de la repolarización ventricular que confiere aumento en el riesgo de taquiarritmias ventriculares (torsades de pointes) y de muerte súbita

Hay variación en la incidencia de las causas de muerte súbita, en estudios realizados en diferentes países. En parte, los cambios observados en años recientes, obedecen a campañas de detección, por ejemplo de  cardiomiopatía hipertrófica en Italia, que han conducido a menor número de muertes por esa causa, en ese país.

La conmoción cardiaca (commotio cordis) merece acápite por ocurrir sobre todo en atletas jóvenes y en niños, dada la mayor elasticidad de la pared torácica en ellos.

La muerte súbita por conmoción cardiaca es precipitada por el choque de un elemento sólido (bate, palo de hockey, pelota de béisbol) contra la región cardiaca. Si el choque ocurre durante un momento crítico de la repolarización cardiaca (descenso de la onda T), precipita arritmia ventricular.

Entre las causas no cardiacas de muerte súbita se cuentan asma bronquial y ruptura de aneurisma cerebral.

La desfibrilación externa es el método más empleado para la reanimación. En la actualidad, en muchos campos deportivos, profesionales y escolares o de aficionados, se dispone de desfibriladores automáticos.

Sin embargo, la tasa de supervivencia es relativamente baja pero de todos modos importante (alrededor de 50% a 70%), siendo más alta en los deportistas mayores que en los atletas jóvenes.

El fenómeno es explicado por las enfermedades congénitas en los menores y porque en los pequeños se reconocen menos las causas cardiacas (se cree que el niño o adolescente ha sufrido sincope o una convulsión) y por ende se falla en no iniciar las maniobras de reanimación.

La tamización de los jóvenes y de los adultos, antes de iniciar la actividad atlética o deportiva, es fundamental para la detección.

La American Heart Association ha promulgado un programa de 12 puntos para la evaluación o tamización de los jóvenes:
Historia médica personal
• Dolor o molestia en el tórax asociado a ejercicio
• Sincope o casi sincope
• Disnea o fatiga asociada al ejercicio inexplicada y excesiva
• Reconocimiento previo de soplo cardiaco
• Elevación de la presión arterial
Historia médica familiar
• Muerte prematura (súbita o de otro tipo) relacionada a enfermedad cardiaca en familiares
• Incapacidad debida a enfermedad cardiaca en familiares menores de 50 años de edad
• Conocimiento específico de cardiomiopatía hipertrófica o dilatada, de canalopatías como síndrome de QT largo, síndrome de Marfan o de arritmias clínicamente importantes
Examen físico
• Soplo cardiaco en posición supina o vertical
• Pulsos femorales para excluir coartación de la aorta
• Características físicas de síndrome de Marfan
• Presión arterial braquial en posición sentado.

La tamización de los mayores de 35 años estará orientada a detectar enfermedad cardiovascular oculta. La evaluación debe incluir electrocardiograma, prueba de esfuerzos en casos seleccionados, perfil lipídico, glicemia, medición de la presión arterial, interrogar sobre cigarrillo y sobre hábitos generales y actividad.

En la medida que haya factores de riesgo y mayor edad la pesquisa deberá ser más intensa.

Prácticas de tamización en equipos profesionales de Norteamérica

La evaluación de las prácticas de tamización en 122 equipos profesionales de Estados Unidos y Canadá reveló que los médicos de los equipos siempre realizan historia clínica y examen físico, usualmente obtienen electrocardiograma (92%), perfil lipídico (89%) y de manera infrecuente hacen prueba de esfuerzo (17%) y ecocardiografía (123%).

En el análisis se observó que el contenido de la historia médica es variable.

Tendencias en la muerte cardiovascular súbita en atletas jóvenes después de la implementación de un programa de tamización previo

El reconocido grupo del doctor Domenico Corrado de la Universidad de Padua, evaluó el impacto en la región de Venetto, del programa nacional italiano de tamización de los deportistas, instaurado en Italia en 1982.

Los autores concluyeron que “la incidencia de muerte cardiovascular súbita en atletas participantes en deportes competitivos ha disminuido de manera sustancial en la región italiana de Venetto, desde cuando se introdujo el programa nacional de tamización.

La disminución de la mortalidad se debió primordialmente a menor incidencia de muerte por cardiomiopatías fenómeno coincidente con la identificación de las cardiomiopatías en los participantes del programa de tamización.

La proporción de atletas que fueron descalificados por cardiomiopatías aumentó de 20 (4.4%) de 455 en una fase temprana a 40 (9.4%) de 424 en la fase avanzada del programa.

El estudio italiano es el primero a largo plazo del impacto de programas de tamización sobre la muerte súbita. La investigación se basó en 42.386 atletas entre 12 y 35 años y se fundamentó en electrocardiograma de 12 derivaciones.

En el lapso de 25 años (1979-2004) la mortalidad anual cayó 89% (de 3.6 por 100.000 a 0.4% por 100.000) en los tamizados periodo durante el cual no hubo cambio en los no tamizados.

“El estudio de Corrado y colaboradores provee la mejor evidencia hasta la fecha, en apoyo de los programas de tamización previos a la participación deportiva”, afirma un editorial en la misma edición de JAMA.

Riesgo de paro cardiaco o de muerte cardiaca súbita durante la adolescencia en síndrome de QT largo

Nuevos datos del Registro Internacional de Síndrome de QT largo, identifican múltiples factores de riesgo de paro cardiaco abortado y de muerte cardiaca súbita en adolescentes con el síndrome.

El tiempo y la frecuencia de sincope, la longitud del intervalo QT y el género fueron factores pronósticos del riesgo. Además, en pacientes con sincope reciente el tratamiento con betabloqueadores se asoció a disminución del riesgo.

El estudio fue liderado por los doctores Jenny Hobbs y Arthur J. Moss de la Universidad de Rochester y publicado en JAMA el 13 de Septiembre.

El grupo de Hobbs y Moss encontró tres factores significativos de paro cardiaco abortado y de muerte súbita cardiaca; momento del sincope previo, prolongación del intervalo QT y sexo del paciente.

Por ejemplo, los pacientes con 2 o más episodios de sincope en los 2 años previos eran 18 veces más proclives a un evento potencialmente fatal. Entre los 10 y los 12 años de edad el incremento en el riesgo se observó solamente en los hombres.

Muerte cardiaca súbita en familiares y síntomas coronarios típicos debe alertar sobre posibilidad de muerte súbita

Dos estudios recientes, uno alemán y otro finlandés alertan que la historia familiar y síntomas típicos pero ignorados o no reconocidos, hacen parte de la historia de muchos pacientes mayores de 54 años (hombres) y 64 años (mujeres).

La mayoría de los casos de muerte súbita cardiaca ocurrieron en el hogar y en presencia de un familiar lo que indica que capacitar a los familiares es más importante que capacitar a otros grupos.

Referencias:
Medscape Septiembre, 2006
Annals of Internal Medicine 145: 507-511 (Octubre), 2006
JAMA 296: 1593-1601; 1648-1650 (Octubre 4), 2006
European Heart Journal 27: 2196-2200 (Septiembre), 2006
JAMA 296: 1249-1254 (Septiembre 13), 2006
Circulation 114: 1633-1644 (Octubre 10), 2006
Circulation 114: 1134-1135; 1146-1150 (Septiembre 12), 2006
Circulation 114: 1462-1467 (Octubre 3), 2006

© EMSA    ILADIBA    OCTUBRE 2006 

A A A
Plus

Artículos Relacionados

  • FDA alerta sobre efectos adversos de las inyecciones epidurales

    Ver más >
  • FDA alerta sobre arritmias con azitromicina

    Ver más >
  • Dosis diaria de citalopram no debe exceder 40 miligramos

    Ver más >
  • Repolarización temprana asociada a riesgo de muerte cardiaca

    Ver más >